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Dermatología

El acné es una erupción que comienza en la adolescencia o preadolescencia en la región facial, espalda y pecho. Tiene evolución crónica llegando a afectar a algunos pacientes hasta pasados los 30 años.

En el curso de la enfermedad se desarrollan brotes o reagudizaciones donde aumenta el número y severidad de las lesiones.

Se reconocen diversos grados que están vinculados con la gravedad de la enfermedad.

Las causas del acné son múltiples, las más importantes son:
  • Hormonas sexuales.
  • Seborrea (aumento de producción de sebo por glándulas sebáceas en cara, pecho y espalda).
  • Bacterias.
  • Tapones de escamas de la propia piel que ocluyen el orificio de salida del sebo a la superficie cutánea.
La aparición, permanencia y el grado de manifestación de estos factores en cada persona está determinado genéticamente, de este modo, cada individuo tiene una tendencia, dada por su constitución genética a padecer un tipo y grado de acné. Más allá de ello, se han comprobado factores agravantes como la ingesta de algunos medicamentos, complejos vitamínicos, cosméticos, estrés, etc.

La relevancia que antiguamente se daba al consumo de ciertos alimentos (grasas, chocolate, etc.) se ha ido perdiendo, llegando a recomendarse en la actualidad a evitar solamente aquel alimento que en forma reiterada induzca brotes de la enfermedad.

Las formas de comienzo en la preadolescencia o adolescencia temprana son no inflamatorias (grado I). En este grado sólo se observan los llamados comedones, en nariz y en su proximidad. Los comedones están formados por acumulo de escamas, sebo y microorganismos. Ahora bien, estos comedones pueden ser de 2 tipos: abiertos, los clásicos "puntos negros" (Fotos: 01 | 02 | 03) y los cerrados o microquistes (Fotos: 04 | 05), que se distinguen por ser pequeñas sobreelevaciones blanquecinas en el contexto de un paciente con acné.

El acné comienza a ser reconocido como un problema en la adolescencia, que es cuando aparecen las lesiones inflamatorias y se comienza a dar relevancia al aspecto personal. El tiempo de duración de la enfermedad será determinado por el tipo de acné y el tratamiento establecido.

Las lesiones inflamadas muestran enrojecimiento, y sobre esas áreas, se desarrollan las pústulas o "grano con pus" (Foto: 06). De acuerdo al grado de inflamación se suceden los diversos grados de acné (Fotos: 07 | 08 | 09 | 10)hasta el más severo, llamado nódulo-quístico, donde hay lesiones supuradas extensas y profundas que muestran rebeldía a los tratamientos simples (Fotos: 11 | 12 |13). Es habitual que las formas severas conlleven compromiso de áreas como pecho y espalda (Fotos: 14 | 15).

Se conoce que a mayor severidad del acné más proclividad habrá a dejar secuelas, sobre todo cicatrices. Es por eso que la intervención temprana del dermatólogo, recomendando un tratamiento apropiado, juega un rol importante en la prevención de secuelas desagradables y de difícil resolución.
Las lesiones inflamatorias pueden dejar cicatrices en forma espontánea. No requieren de la maniobra de "apretar el grano" para que se produzcan. Sin embargo el trauma provocado para evacuar el pus del grano inflamado aumenta la proclividad a la ocurrencia de cicatrices (Fotos: 16 | 17 | 18). En pieles morenas, otra secuela común, son las manchas que suceden al acné inflamado (Foto: 19).

En la actualidad se han incorporado múltiples medicaciones que modifican sustancialmente la progresión de la enfermedad. La mayoría son de uso local: emulsiones, lociones, cremas, etc. Hay sin embargo, para casos más rebeldes o severos, tratamientos vía oral seguros y eficaces.

Ya sea el mejor tratamiento y cumplimiento del mismo, hay que recordar que el acné es una enfermedad crónica. Los tratamientos indicados estabilizan la enfermedad evitando los rebrotes y la aparición de cicatrices. Así, la duración del tratamiento puede ser de pocas semanas o varios meses.

Existen medicamentos modernos que cuentan con amplio rango de seguridad y abrevian los tiempos de tratamiento. Con ellos se  logra espectacular mejoría (Foto: 20). Son los que incluyen en su formulación un derivado específico de la vitamina A de administración oral. Se puede considerar la curación definitiva de un alto porcentaje de pacientes tratados con esta droga, cosa que difícilmente se pueda afirmar con el resto de los tratamientos.

Mas allá del tratamiento con medicamentos, existen técnicas complementarias que son de gran valor para el manejo de la enfermedad: limpieza de cutis, máscaras, peeling etc., que aceleran la mejoría al intervenir sobre lesiones donde el tratamiento es más dificultoso con la sola medicación.
Son erosiones y úlceras dolorosas que aparecen en mucosas en forma episódica.

Las causas que las originan parecen estar relacionadas con alteraciones de la inmunidad.
Muchos alimentos y bebidas han sido puestos en cuestión como desencadenantes en la aparición de aftas. Sin embargo, no es fácil adjudicar con certeza la ocurrencia de aftas con el consumo de determinado alimento.

Pacientes y médicos conocen que los brotes de aftas están, en muchas ocasiones, relacionados a situaciones de estrés.

La mucosa mas frecuentemente afectada es la bucal y mas raramente la genital.

Se distinguen por ser lesiones blanquecinas de algunos milímetros a cerca del centímetro de diámetro (Fotos: 01 | 02 | 03). En general, a menor tamaño, mas lesiones y viceversa.

Un carácter llamativo son las molestias que causan al paciente. El dolor es constante y se agudiza con la alimentación.Virtualmente los pacientes se ven impedidos de ingerir alimentos sólidos durante los episodios de aftas.

Las aftas de mayor tamaño son las más dolorosas y tienen una evolución prolongada hasta su curación (Foto: 04).

Dejan tras de sí cicatrices y hasta mutilación en parte de los tejidos afectados.

Los tratamientos se indican para atenuar el dolor, abreviar el episodio presente y prevenir futuros.

Los tratamientos se basan en medicaciones administradas en buches y preparaciones para ser ingeridas.
Se denominan alergias a un grupo de procesos donde el sistema de defensa (sistema inmunitario) reacciona en forma alterada a determinados estímulos.
Los estímulos que pueden desencadenar la alergia son múltiples. Los más frecuentes son: medicamentos, alimentos, cosméticos, infecciones, etc.
Existen una variada gama de reacciones cutáneas que son desencadenadas por mecanismos alérgicos. Cada una de ellas presenta: historia evolutiva, forma, distribución y síntomas acompañantes específicos.

Atributos que son de utilidad para su clasificación para una mejor comprensión de su origen y seguidamente, la selección del tratamiento más adecuado.

Las entidades dermatológicas de origen alérgico más habituales son la urticaria y los eccemas.
Ver EccemasVer Urticarias
Se denomina alopecia a la falta o disminución del pelo, y ello es debido a un sinnúmero de causas que definen otros tantos tipos de alopecias:
  • Alopecia androgenética o masculina.
  • Alopecia femenina.
  • Alopecia areata.
  • Otras alopecias.
En los últimos años, virtud al mayor conocimiento sobre el efecto nocivo de la radiación solar sobre piel y ojos, se han acordado recomendaciones para la prevención del cáncer de piel.
Es conocido que las quemaduras solares (Foto: 01 ), fundamentalmente, y la exposición solar crónica son promotoras de diversos cambios en la piel que llevan a la aparición de: “manchas de sol", arrugas prematuras y cáncer de piel (Fotos: 02 | 03 | 04 | 05).

Aunque las manchas de sol y arrugas constituyen problemas estéticos, sirven al dermatólogo como guía para estimar el grado de daño solar acumulado, en tanto ello es una medida indirecta para evaluar la tendencia a padecer cáncer de piel.

Es un hecho que la tendencia a acumular daño solar y padecer quemadura solar es específica para tipos de pieles definidos: las pieles blancas que no toman color bronceado, es decir, pieles que se enrojecen y descaman ("se pelan") sin adquirir color bronceado, especialmente de pacientes con pelo y ojos claros tienen máxima tendencia a sufrir daños por acumulación de radiaciones ultravioleta. En el otro extremo están los pacientes que nunca se enrojecen, tienen pelo negro, ojos oscuros y piel morena. En torno a estos extremos se ubican el resto de tipos de piel que padecerán, en mayor o menor grado, daño solar y su acumulación.

Además del sol, existen otras fuentes de radiación que producen acumulación cutánea: son las "camas solares". Estos aparatos contienen lámparas especiales que emiten radiaciones semejantes al sol y cuyas consecuencias, en términos generales, son similares.

La moda del bronceado hace que algunas personas se expongan al sol durante la época estival y mantengan su bronceado durante el invierno gracias a las camas solares. De este modo se magnifica la acumulación, especialmente, en pieles claras.
Existen 3 tipos principales de cáncer de piel:
• Melanoma (Foto: 06 ).
• Epitelioma o carcinoma espinocelular (Foto: 07 ).
• Epitelioma o carcinoma basocelular (Foto: 08 ).

En todos los casos se reconoce a la radiación ultravioleta como un factor promotor importante en la aparición de las lesiones, más aun, en las 2 primeras.

El grado de malignidad de los 3 tipos es variable pero, sin tratamiento adecuado, el melanoma es un tumor maligno con alta tasa de mortalidad virtud a una diseminación (metástasis) amplia sobre diversos órganos. Los melanomas se observan típicamente como lesiones con color que puede variar desde el rojizo al negro. Es característico que las lesiones de melanoma tengan:
- Asimetría (Foto: 09 ).
- Bordes irregulares
(Fotos: 10 | 11).
- Color
(más de un color en una misma lesión) (Fotos: 12 | 13 ).
- Diámetro mayor a 0,6 cm.
(Foto: 14 ).

Constituyendo una regla del ABCD; de enorme utilidad para la valoración de toda lesión pigmentada en comparación con atributos típicos del Melanoma.

Los lunares pueden ser origen del melanoma, aunque también pueden surgir de piel que el paciente reconoce cabalmente que carecía de todo tipo de lesión. Son melanomas que aparecen sobre piel sana.

El carcinoma espinocelular también puede diseminarse, pero en general, con tasas de progresión menor al melanoma.

Los tumores espinocelulares progresan dando lesiones escamo-costrosas con hemorragia y necrosis (muerte de tejido). Incluso llegan a ulcerarse (Fotos: 15 | 16). Se ven en cabeza, cuello, dorso de manos y otras áreas de piel expuesta al sol de personas añosas; también pueden generarse sobre úlceras crónicas como las que ocurren en pacientes con várices o grandes quemaduras (Foto: 17).

El carcinoma basocelular es el carcinoma más frecuente de todos los cánceres conocidos en el hombre. Virtualmente no se disemina a distancia (no da metástasis), pero sí mantiene un crecimiento local con invasión progresiva a los tejidos circundantes. Sin embargo, la característica del tejido invadido y el grado planteará mayor o menor dificultad al tratamiento (Foto: 18 ), lo cual variará el pronóstico.

Se ubican principalmente en cabeza, especialmente cara, de adultos mayores de 60 años. Aunque, tanto la ubicación como el grupo de edad que lo padecen es variable.

Las lesiones del epitelioma basocelular tienen una superficie traslúcida y brillante por lo que se la denomina "perlada".Esa superficie es surcada por capilares dilatados (telangiectásias) (Fotos: 19 | 20 | 21).

No raramente las lesiones tienden a ulcerarse pero a diferencia del epitelioma espinocelular los márgenes y la superficie es mas "limpia”, es decir, con menor necrosis, escamas, costras y hemorragia (Foto: 22 ).

Existe un tipo de lesión que tiene carácter pre-maligno: las queratosis solares o queratosis actínicas. No se las considera un carcinoma pero un porcentaje de ellas tienen la potencialidad con el tiempo de serlo.

Son lesiones ásperas al tacto. Las escamas o costras que las forman están íntimamente adheridas a la piel en que asientan, tal que el intento de retirarlas provoca sangrado.
Aparecen a partir de la sexta decada en cara, cuero cabelludo, dorso de manos, pabellones auriculares (Fotos: 23 | 24 | 25). Todas localizaciones donde hubo exposición solar crónica.

En cuanto al tratamiento de los cánceres de piel: la regla general es la erradicación de la lesión mediante cirugía, sin embargo para lesiones determinadas la destrucción mediante criocirugía, electrocoagulación o curetaje puede ser suficiente. Precisamente estos últimos métodos son eficaces para erradicar las queratosis solares.

Es norma el control de todo paciente con factores que lo predispongan a padecer cualquiera de estos tipos de tumores: piel clara, antecedentes personales o familiares de cáncer de piel e historia de quemaduras solares, exposición al sol o camas solares.

Básicamente, el control consiste en la observación de toda lesión cutánea, de reciente aparición o no (Ej. lunares de nacimiento). Queda a cargo del dermatólogo interpretar las lesiones y evaluar los grados de potencial malignidad de cada una de ellas. En ocasiones, lesiones de características sospechosas serán biospsiadas para certificar su carácter benigno o maligno.
Existen básicamente 3 tipos de alteraciones en la reparación de heridas:
  • Cicatrices hipertróficas.
  • Cicatrices queloideas.
  • Cicatrices atróficas.
Las cicatrices son producto de la proliferación y degradación de tejidos que se generan en los márgenes de una herida con la intención repararla. Ese balance de crecimiento y degradación, a modo de remodelación, debe ocurrir en forma armónica. Cuando por diversas causas ese balance sufre desviaciones ocurren fenómenos de cicatrización anormal.

En las cicatrices hipertróficas y queloideas hay una exageración en la proliferación del tejido que repara el área dañada.Básicamente, la producción de colágeno no se detiene en el tiempo normal.
La cicatriz queloide crece mucho más allá de los márgenes de la herida invadiendo a la piel sana circundante, adquiriendo la característica de un verdadero tumor benigno (Foto: 01). Son rojas o moradas  Pueden doler o picar y no muestran tendencia a disminuir en tamaño. Es normal que recidiven si son extirpadas, generando un nuevo queloide, que en ocasiones, tiene mayor dimensión que el queloide original. Son mas frecuentes en jóvenes.

Se cree que hay factores genéticos que condicionan la generación de quelioides. Pacientes de piel morena tiene mayor proclividad a padecerlos, apareciendo en ellos las lesiones más exuberantes.
Las áreas más afectadas son: lóbulo auricular, hombros, parte alta de espalda y tórax (Fotos: 02 | 03 | 04 | 05).

A su vez, las cicatrices hipertróficas, si bien tienen un crecimiento redundante, no sobrepasan mayormente los bordes de la herida. También son rojas, pruriginosas y/o dolorosas. En el transcurso de meses tienden a reducir su tamaño junto con las molestias.

Tienen mejor respuesta a los tratamientos. Generalmente no tienden a repetir el proceso de hipertrofia al extirparlas.
Se ubican preferentemente en abdomen y zonas de flexión articular donde la tensión de la piel es mayor (Foto: 06).
Es común que se produzcan como secuela de quemaduras (Foto: 07).

Las cicatrices atróficas tienen, por el contrario, carencia de tejido de reparación. Son deprimidas, delgadas y pálidas. Resultan ser más anchas que la herida original. La fina piel que la cubre tiende a replegarse (Fotos: 08| 09 ).
Rodillas y codos son sitios de asiento habitual de esta particular cicatrización. También pueden ser originadas por procesos inflamatorios como acné, varicela, etc.

Los problemas que plantean las alteraciones en la cicatrización son fundamentalmente de tipo estético y algunas veces funcionales. Esta última circunstancia ocurre cuando cicatrices hipertróficas y especialmente queloideas asientan sobre áreas con movilidad como articulaciones, parpados, labios, etc. El abultamiento del tejido anormal y la retracción de la piel afectada producen dificultad en la movilización o aún la inmovilidad (Foto: 10). Sin embargo, son razones estéticas las que con mayor frecuencia generan la búsqueda de tratamiento.

Los tratamientos pueden no ser del todo satisfactorios. Sí es posible alcanzar mejorías parciales. Con este propósito es necesario combinar diversos tratamientos.

Las dificultades funcionales merecen la reparación con técnicas quirúrgicas que deben diseñarse de acuerdo a caracteres propios de la lesión.
Se trata de una enfermedad cutánea de curso crónico que sufre reagudizaciones en su evolución. Ocurre en áreas bastante bien definidas. Son aquellas donde hay mayor densidad de glándulas sebáceas, es decir, áreas seborreicas:
  • Cara (región centrofacial).
  • Cuero cabelludo..
  • Centro de tórax.
  • Pabellones auriculares.
  • Conducto auditivo.

    (Fotos: 01 | 02 | 03 | 04 | 05| 06)
En ocasiones se observa extensión a otras áreas pilosas:
  • Barba.
  • Bigote.
  • Cejas.
  • Pestañas.
  • Región genital.

    (Fotos: 07 | 08)
Las zonas afectadas muestran enrojecimiento y descamación. Es habitual que el paciente atribuya esas escamas a sequedad. Sin embargo, tal descamación es producto del proceso inflamatorio subyacente.

La causa de la enfermedad parece debida a la inflamación que origina en la piel de algunos pacientes el hongo Pitirosporun Ovale (P. Ovale). También involucrado en causar la "caspa". Por tanto, dermatitis seborreica y caspa se interpretan como manifestaciones de un mismo proceso.

El P. Ovale es un hongo que vive normalmente sobre la piel humana. Todos portamos este microorganismo. Aunque sólo personas susceptibles presentan la enfermedad. La razón de esa susceptibilidad no es bien conocida. Más aun, la tendencia a padecer la enfermedad puede aparecer o cesar en diferentes períodos de la vida sin tener una certeza de causa.

Es conocido que en inverno, estrés, etc. la inflamación y descamación consecutiva es máxima. Inversamente la exposición solar y en períodos de sosiego la piel antes afectada se muestra del todo sana.

Las manifestaciones son tan típicas que el dermatólogo diagnostica la enfermedad al instante. La dermatitis seborreica puede provocar prurito en las áreas afectadas, especialmente en cuero cabelludo, conducto auricular (Fotos: 09 | 10). Cuando la afección de cuero cabelludo es intensa se genera acumulación de escamas adheridas entre sí y al cabello (Foto: 11). Muchos pacientes, en estas circunstancias, tienden a adoptar un manía a modo de "tic" que consiste en el desprender esa concreción de escamas (costras). Hecho que reactiva la enfermedad y favorece la infección del área traumatizada. El advertir al paciente sobre esta maniobra, que en gran parte es inconsciente, mejora el tratamiento al frenar el proceso de reagudización autoinducido.

En neonatos es frecuente ver la llamada “costra láctea”, un proceso que muchos interpretan como manifestación de dermatitis seborreica (Fotos: 12 | 13).

Los tratamientos son muy eficaces en controlar la enfermedad. Rutinariamente se indican cremas con antiiflamatorios y/o antimicóticos. Ocasionalmente se adicionan fármacos antimicóticos administrados por vía oral. Dado que la enfermedad evoluciona en brotes, la medicación es administrada cíclicamente, ajustando el tratamiento a los períodos de agudización.
Los eccemas, con sus múltiples manifestaciones, constituyen un grupo de especial importancia dentro de las alergias cutáneas.
Su elevada frecuencia en la consulta dermatológica y el disconfort que generan al paciente que los padece merecen el estudio meticuloso.

Se consideran básicamente 2 tipos de eccema:

- El llamado "por contacto", donde se requiere de un "contacto" estrecho, intimo, entre la sustancia y la piel del paciente.
La sustancia que desencadena el proceso es determinable mediante estudios específicos. Cada vez que el individuo se
expone a ella se generará alergia (Foto: 01).

-El llamado "atópico", donde la sustancia que eventualmente
desencadena el proceso no es constante. Múltiples sustancias
pueden desencadenar el eccema. Es difícil atribuir a una
sustancia determinada la enfermedad. Lo relevante en este tipo de eccema es la predisposición del individuo. Dependiendo, posiblemente, de características genéticas de su sistema inmunitario (Foto: 02).
Ejemplos clásicos del primer tipo son las alergias laborales:
- La manipulación de infinidad de elementos químicos de la industria y comercio expone a operarios al contacto con estos productos.

- La investigación minuciosa de cada una de los productos y las sustancias que los componen logra descubrir en forma precisa el agente problema.

Muchos metales provocan alergia por contacto. El más frecuente es el níquel. Este metal es contaminante de muchos otros metales y un reconocido alergizante. El uso de aros, relojes, pulseras, cadenas etc., someten a la superficie cutánea expuesta a un íntimo y prolongado contacto con metales, que al contener mínimas cantidades de níquel generan la alergia (Fotos: 03| 04). El oro refinado, platino y otros metales preciosos carecen de capacidad para provocar estas alergias por no contener níquel.

El tratamiento elemental de los eccemas por contacto consiste en evitar el contacto. La premisa parece sencilla, sin embargo, para ello es necesario determinar con precisión la sustancia involucrada.

Por ejemplo, no es tan complejo atribuir que un desodorante ha causado una alergia por contacto:
evaluando ambas regiones axilares observamos enrojecimiento, descamación y sensación de ardor y/o picazón, coincidentes con la aplicación de un desodorante (Foto: 05). Ahora bien, tal desodorante contiene un listado de sustancias que entran en su composición. La tarea del dermatólogo es discriminar cuál es la sustancia específica del compuesto que ha provocado la alergia. Esa determinación se basa en un proceso diagnóstico de relativa complejidad. La utilidad de este estudio radica en que, una vez identificada la sustancia que provocó la alergia por contacto, se pueda hacer la recomendación para el uso de productos (en este caso desodorantes) que no cuenten en su composición con el alergizante estudiado.

Mientras se identifica la sustancia problema es necesario mejorar la reacción cutánea. Para ello se recurren a antiinflamatorios / descongestivos locales y eventualmente, por la severidad de la reacción, a tratamientos por vía oral.

En tanto para el segundo grupo, eccema atópico, la sustancia es poco relevante. Es la propia piel del paciente con atopía la generadora de enfermedad. No es necesario contacto con sustancias para que se genere el eccema, aunque se reconocen algunas, que actuando como irritantes, desencadenan episodios de la enfermedad.

El mecanismo del eccema atópico es idéntico al que ocurre en el sistema respiratorio del asmático. El asma bronquial es junto con la rinitis alérgica (mucosa nasal), conjuntivitis alérgica (conjuntiva de parpados y ojo) y el eccema de tipo atópico (piel) conforman el "grupo de las atopías".

Las atopías son hereditarias y se manifiestan por brotes separados por períodos sin enfermedad (Fotos: 06| 07| 08). La severidad y frecuencia de los brotes, generalmente, encuentran mejoría en el tiempo.
El síntoma acompañante infaltable en todo paciente con eccema atópico es el prurito. La picazón constante dificulta el sueño. Los pacientes tienen una irresistible necesidad de rascarse. La compulsión al rascado da como resultado lastimaduras y la posibilidad de infección de las heridas provocadas durante las crisis.

Mas allá de los traumas genrados durante el rascado, la piel de los pacientes atópicos tiene una mayor predisposición a infecciones como verrugas virales, moluscos contagiosos y  algunos tipos bacterianos.

El tratamiento en los atópicos es más complejo al no existir una sustancia determinante de la enfermedad. Sin embargo hay desencadenantes: jabones, perfumes, prendas de vestir, estrés.
Todos los pacientes con eccema atópico tienen piel seca en diferente grado (Foto: 09). La correcta hidratación debe ser el primer paso en el tratamiento y prevención del brote.

En episodios con pocas lesiones son útiles los antiinflamatorios locales además de antihistamínicos administrados por vía oral. En brotes extensos se recurre inclusive a tratamientos que modifican el estado inmunológico. Estos medicamentos, de gran eficacia, requieren de una evaluación estrecha por el especialista. La seguridad en su uso depende de monitoreos frecuentes.

ECCEMA DE MANOS:
Constituye una forma especial y particularmente frecuente. En el eccema de manos confluyen factores de contacto y predisposición atópica. Según el paciente, predominará alguno de los mecanismos. Antiguamente se lo denominaba “eccema del ama de casa” debido a exposición continuada con agua y productos para la higiene del hogar. Sin embargo, esta dolencia es observada en personas que desarrollan actividades variadas.

Claramente algunas sustancias pueden implicarse como causales, sin embargo en otras ocasiones ello no es posible.

Las manos con eccema tienden a ser secas. Se acentúan notablemente los pliegues (Foto: 10). La piel del pulpejo de dedos tiende a adelgazarse en grado tal que llegan a generarse fisuras dolorosas (Foto: 11).
Los tratamientos se enfocan a suspender el uso de sustancias sospechosas, inclusive disminuir el contacto con el agua. Para ello se recomienda el uso de guantes de látex con protección interna de tela.

La hidratación continua y empleo de cremas con antiinflamatorios son generalmente suficientes para frenar los brotes, sin embargo, los cuidados deben mantenerse a largo plazo.
La uña sufre enfermedades específicas y a la vez es objeto de afecciones de índole general.

Por ejemplo la psoriasis afecta la piel y en algunos pacientes también las uñas.

Las uñas sufren una serie de procesos que provocan cambios en su coloración y estructuración que van a definir otras tantas enfermedades.

Las dolencias más habituales son:
  • Micosis.
  • Encarnamiento.
  • Descamación.
  • Estrías.
  • Despegamiento.
  • Hematomas.
  • Otras Alteraciones
Diversos condicionantes ejercen sobre la piel cambios que degradan los caracteres de la piel joven.

El patrimonio genético es, indudablemente, de vital importancia a la hora de evaluar estos factores. La herencia recibida por algunas personas la hacen más o menos proclives a envejecer en forma más precoz que otras. Este acervo es transmitido en muchos genes que actúan de manera compleja.

Por otro lado, condiciones ambientales como:
  • Exposición crónica a múltiples radiaciones (sol, camas solares).
  • Agudas (Foto: 01 ).
  • Consumo de tabaco.
  • Déficit alimentarios.
y otros factores menos conocidos promueven un envejecimiento anticipado.
La intervención a nivel genético comienza a hacerse realidad desde hace algunos pocos años. Sin embargo, limitaciones técnicas y del propio conocimiento en la dinámica de la herencia mantienen en el plano experimental a la terapia génica. Por el contrario, la información y educación sobre hábitos dañinos junto con intervenciones que contrarresten las influencias ambientales negativas cuentan con probada eficacia.

El daño generado por los diferentes causales va acumulándose a nivel celular y seguidamente en los tejidos. La alteración progresiva lleva a la desnaturalización y pérdida del colágeno, fibras elásticas y sustancias que las rodean. Tales cambios se traducen en una gama de manifestaciones que grafican el desagradable paso del tiempo.

Las conocidas “manchas de vejez” (Fotos: 02 | 03 ), arrugas (Fotos: 04 | 05 ), adelgazamiento de los diferentes estratos cutáneos llegando a la atrofia (Fotos: 06 | 07 ). Este fenómeno puede involucrar a los vasos capilares superficiales generando dilataciones en su trayecto (Fotos: 08 | 09 ), adelgazando sus paredes confiriéndoles tal fragilidad que los expone a la ruptura ante el mínimo trauma (Foto: 10 ).

Los cambios de coloración no solo se manifiestan como manchas pigmentadas. Algunas pieles delatan el daño acumulado, principalmente por sol, despigmentandose, fenómeno observado en áreas de piel expuesta crónicamente a las radiaciones (Fotos:11 ).

En zonas, particularmente cuello, se producen modificaciones tanto en la pigmentación como en los vasos capilares, la superficie toma aspecto granulado tipo “piel de gallina” (Fotos: 12 | 13).

Las queratosis solares son lesiones con carácter premaligno, es decir, tienen potencialidad de generar cáncer de piel, por lo cual deben recibir tratamiento para su erradicación. Tiene superficie aspera al tacto y asientan sobre piel normal o enrojecida (Foto: 14 ). Son comunes de ver en personas de piel clara con historia de exposición solar crónica.

Un dato constante del envejecimiento es la sequedad. La piel seca pierde la flexibilidad y es rugosa al tacto (Foto: 15 ).
Los cambios descriptos, mas allá de establecer un estatus de envejecimiento, aportan al dermatólogo información para conjeturar sobre riesgos de aparición de lesiones malignas.

Las pieles más proclives a envejecer tempranamente son, generalmente, las de más tendencia a padecer cáncer de piel.

Respecto al tratamiento, la dermatología ha incorporado una serie de técnicas y sustancias útiles para estabilizar e incluso revertir los daños.
Son formaciones que aparecen desde el nacimiento (congénitos) o durante la vida del individuo (adquiridos). Se observan como “manchas” de diverso color y variada ubicación.

Existen varios tipos de lunares. Algunos tienen determinado riesgo de transformación en canceres de piel y otros carecen de esa posibilidad. La observación por parte del dermatólogo es fundamental para otorgar a una determinada lesión la jerarquía de potencial malignidad.

Virtualmente toda mancha, verruga o lunar, según el lenguaje utilizado por los pacientes, debiera ser objeto de examen para discriminar su naturaleza.

La ubicación de los lunares es extensa. Pueden estar o aparecer en cualquier lugar de la piel, cuero cabelludo, mucosas: boca, conjuntiva, genitales o debajo de uñas. En cada localización adquieren un aspecto distintivo.
Existen varios mitos sobre lunares:
  • Los lunares de nacimiento no pueden malignizar.
  • Los lunares con pelos no malignizan.
  • Sacar un lunar (extirpar) puede “despertar” a la lesión y que se malignice.
  • Si un lunar se lastima puede hacerse malo.

    Ninguna de estas afirmaciones es verdadera.
El riesgo que tiene un paciente determinado de padecer cáncer de piel es evaluado por los dermatólogos de acuerdo a los siguientes parámetros:
  • Tipo de piel del paciente, con más riego para personas de piel, ojos y cabello claro.
  • Tener muchos lunares.
  • Antecedentes personales de cáncer de piel.
  • Antecedentes de cáncer de piel en la familia.
  • Antecedentes de exposición solar y quemaduras solares.
  • Padecer enfermedades o estar en tratamiento con medicamentos que depriman la inmunidad.
Además de tener en cuenta cada uno de los datos precedentes, los dermatólogos se valen de la “regla del A, B, C, D” para asignarle riesgo a cualquier lesión con color en la piel de los pacientes, según el siguiente esquema:
  • Asimetría (Foto: 01 ).
  • Bordes irregulares (Foto: 02 ).
  • Color (mas de un color en una misma lesión) (Foto: 03 ).
  • Diámetro mayor a 0,6 cm. (Foto: 04 ).
De tal modo, que una lesión pigmentada asimétrica, de bordes irregulares, color heterogéneo y con diámetros que superen los 0,6 cm. tiene mayor riesgo de constituirse o ser maligna. Específicamente el cáncer que se intenta prevenir o detectar mediante esta regla es el melanoma (ver Cáncer de piel).
Anualmente a la mayoría de los pacientes se les recomienda someterse al control de sus lunares. Sin embargo, pacientes con muchos lunares o con otros factores de riesgo pueden requerir de controles mas frecuentes.

Cualquier lesión de reciente aparición y que persista debe ser observada por el dermatólogo para recibir la orientación sobre su carácter y eventual tratamiento.

Es posible que la evaluación de lunares otorgue a alguna lesión el carácter dudoso en cuanto a su benignidad. En esa circunstancia es preciso la realización de una toma a biopsia; sabiendo que estos procedimientos de piel son rutinarios y ocasionan mínima molestia.
La piel humana es asiento de diversas infecciones causadas por hongos. Hay hongos que se encuentran en el medio ambiente y desde allí infectan la piel. Otros son habitantes normales de la piel y mucosas humanas (saprófitos). Tiene un crecimiento acotado virtud a las defensas del organismo (inmunidad) guardando un equilibrio en el tiempo.

En ciertas condiciones se produce la ruptura del equilibrio entre el microorganismo versus las defensas cutáneas precipitándose la infección: así los microorganismos vencen los mecanismos de defensa diseminándose en extensión y número.
Los pliegues de la piel son lugares con condiciones ambientales (calor, humedad) de gran aptitud para la proliferación micótica. El pie de atleta es la micosis más habitual. Afecta un gran porcentaje de la población. Se produce entre pliegues interdigitales de pies.

Especialmente en el pliegue más externo. Allí se observa descamación, reblandecimiento de la piel, picazón. Las capas más superficiales cutáneas se tornan blanquecinas y se desprenden con facilidad (Fotos: 01 | 02). Puede haber enrojecimiento y hasta producirse cortes (fisuras) dolorosos en lo profundo del pliegue (Foto: 03).

La referencia sobre el mal olor no debe adjudicarse a la presencia de hongos. Son las bacterias que acompañan al proceso las productoras de sustancias que despiden un olor semejante al de los quesos estacionados.

Los pliegues de ingle, submamario y axilar también son lugares donde habitualmente aparecen micosis (Fotos: 04 | 05 | 06). Los agentes causales logran máxima diseminación y así síntomas en época estival.

La llamada Pitiriasis Versicolor es una micosis causada por microorganismos saprofitos, es decir, habitantes habituales de la piel humana. Determinada composición sebácea cutánea predispone al sobrecrecimiento formando colonias del hongo. Las colonias se diseminan en tórax, espalda, hombros y cuello (Fotos: 07 | 08 ). La observación minuciosa descubre en la superficie de las manchas una descamación fina (Foto: 09). Algunos pacientes se quejan de picazón. Tales colonias se ven como manchas redondeadas de coloración variable, según la época del año y tipo de piel del paciente.

Característicamente, en verano no permiten el bronceado de la piel que invaden, por tanto son más claras que la piel sana que las rodea (Foto: 10). La exposición al calor, Ej. luego de la ducha, torna a las lesiones congestivas mostrando un color rosado.
Esta micosis afecta cíclicamente a pacientes predispuestos. Los tratamientos eliminan al microorganismo rápida y fácilmente. Sin embargo, las manchas tienen latencia de algunas semanas en desaparecer. Este hecho, debe ser explicado al paciente, ya que observa a la evidencia más llamativa de su enfermedad: la mancha, se mantiene a pesar de haber finalizado el tratamiento indicado.

Las ultimas décadas vieron el desarrollo de un considerable número de antimicóticos de aplicación local (aerosoles, polvos, cremas) y comprimidos. La eficacia y seguridad de la administración ha facilitado notablemente el tratamiento de estas infecciones.

* Micosis de uñas, ver apartado: Enfermedades de la Uña.
Al aproximarse la época estival es conveniente repasar algunas recomendaciones para disfrutar de los espacios al aire libre evitando los daños por la radiación solar de rayos ultravioleta (UV) sobre piel y ojos.

El agujero de ozono y otras causas no bien conocidas hacen llegar a la superficie terrestre, especialmente a latitudes sur, radiaciones crecientes. En este contexto las actividades al aire libre implican la exposición a intensidades de radiación potencialmente peligrosas. La quemadura solar, con el enrojecimiento y posterior descamación, es la consecuencia más evidente, sin embargo el daño provocado no concluye con la reparación de la quemadura: se producen lesiones a nivel celular que se acumulan y serán promotoras de lesiones de carácter crónico. Es decir que nuestra piel guarda en su memoria los consecutivos daños desde el mismo nacimiento. Más aún, se pudo establecer que hasta los 18-21 años de edad se recibe y acumula el 50% del total de la radiación UV que el individuo recibirá en toda su vida. Por ello, se ha prestado especial atención al cuidado y educación en este período de vida, que además es muy favorable a la asimilación de hábitos saludables como la fotoprotección.
Envejecimiento cutáneo prematuro (manchas y arrugas), aumento del número de lunares, cáncer de piel y variadas alteraciones oculares son las consecuencias mas reconocidas, producto de la radiación UV a largo plazo.

Es evidente que existen factores propios del individuo (genéticos) que dan tendencia a padecerlos. Son las pieles sensibles al sol y coinciden con personas de piel clara que se enrojece fácilmente y que no broncean o lo hace mal.

Hay condiciones ambientales que implican un incremento en la radiación. En las horas cercanas al mediodía (11 a 16 hs) se registra la radiación solar más intensa, pero la altura (montaña) y la reflexión en arena, nieve o agua multiplican la cantidad de rayos UV.

Si bien en días nublados la radiación solar es algo menor, algunas personas no toman en cuenta los parámetros de horarios peligrosos y cantidad de tiempo de exposición sufriendo quemaduras serias. Los días nublados al ser más frescos hacen que nuestra sensación sea confusa, sin embargo la intensidad de radiación UV es independiente de la temperatura ambiente.

Por ejemplo, en la Antártida la radiación UV es de altísima intensidad, sin embargo tales radiaciones ocurren habitualmente con temperaturas bajo cero.
Ciertos medicamentos modifican propiedades cutáneas y pueden sensibilizarnos al sol. De tal modo nuestra piel se quema mucho más rápidamente y con intensidades de radiación UV menores.

Pero el sol no es la única fuente de rayos UV. Las difundidas camas solares y lámpara UV son fuentes artificiales de estos rayos. Al respecto es habitual la pregunta sobre si son más o menos perjudiciales que el sol. Para una respuesta sencilla: son equiparables. Sin embargo, muchas personas hacen uso de estas fuentes artificiales para mantener el bronceado durante el resto del año, pasado ya el verano. Adicionan, de tal modo, dosis UV que se irán acumulando indefectiblemente.
Recomendaciones prácticas para una protección solar efectiva:
¿Cuándo usar los protectores solares?
Aplicar el protector 30 minutos antes de la exposición.
Reaplicar el protector cada 2 horas o luego del baño o transpiración intensa.

Cuando la permanencia bajo el sol es prolongada, además de la aplicación de protector, deben usarse ropas, sombreros y lentes de sol.
¿Cómo usar los protectores solares?
Verificar la fecha de caducidad del producto.
Es conveniente agitar el recipiente del protector solar antes de su aplicación.

Elegir FPS (factor de protección solar) de valores 15 o superiores con cobertura para radiaciones UVB y UVA.
Usar protección solar labial (barras o sticks)
En una aplicación correcta para un adulto se deben consumir aproximadamente 25g del producto (equivalente a la palma de la mano llena).

La aplicación debe tener un grosor homogéneo evitando, para ello, una excesiva frotación.

No olvidar aplicar protector en nariz, pabellones auriculares, hombros, empeines, áreas calvas de cuero cabelludo, cara posterior de rodillas y piernas.

Aplicar con cuidado cerca de ojos, algunos componentes de las cremas protectoras solares pueden ser irritantes oculares.
Protección solar en niños:
Debe evitarse la exposición solar directa en menores de 1 año y restringirla en menores de 3 años.
No se deben aplicar protectores solares a menores de 6 meses.

Algunos compuestos incorporados a cremas protectoras solares pueden absorberse a través de la piel del niño y deberían evitarse por ser potencialmente tóxicos. Es conveniente consultar sobre las formulaciones más seguras.
La psoriasis es una enfermedad crónica que evoluciona en brotes y que afecta diversas áreas de la piel preferentemente:
  • Codos.
  • Rodillas.
  • Cuero cabelludo.

    (Fotos: 01 | 02 | 03)
Las lesiones típicas de psoriasis consisten en placas rojo violáceas cuya superficie contiene gruesas escamas de color blanco, que algunas veces por su acumulo, adoptan un "aspecto nacarado"
(Fotos: 04 | 05).

Si bien la psoriasis afecta principalmente piel, hay variantes que involucran a uñas e inclusive articulaciones. Esta última circunstancia cursa con diversos grados de lesión del aparato articular pudiendo ocasionar deformidad variable. Afortunadamente la mayor parte de los pacientes carecen de afección articular y/o ungueal, o es leve (Fotos: 06 | 07 | 08 ).

En ocasiones, por localización, forma o evolución de las lesiones, el dermatólogo requiere la toma de muestras de piel afectada para así confirmar la enfermedad.

Sabemos que los pacientes con psoriasis tienen una predisposición genética a padecerla y que hay mayor probabilidad a que la descendencia padezca también psoriasis.

Existe gran cantidad de medicamentos en uso para el tratamiento de la enfermedad. La elección del fármaco surgirá del tipo y grado de extensión de la enfermedad. Dado que la gran mayoría de pacientes padecen lesiones localizadas en unas pocas áreas, el tratamiento habitualmente consiste en cremas o ungüentos aplicados sobre esas áreas. Cuando las lesiones son múltiples (Foto: 09) y abarcan superficies cutáneas amplias o hay evidencia de compromiso articular, se requieren de medicaciones por vía oral o inyectables para controlar el brote.

La psoriasis como otras tantas enfermedades parece estar influenciadas por el estado anímico del paciente. Así, los brotes, su extensión, frecuencia etc., en ocasiones pudieran explicarse por diversos estados psíquicos del paciente. Lo cierto es que el origen íntimo de la enfermedad es desconocido y que tanto factores genéticos, inmunológicos y ambientales crearían un estado apto para padecer una enfermedad que, siendo benigna, provoca disconfort a los pacientes y en ocasiones la estigmatización.
Se trata de una enfermedad de evolución crónica que cursa, primariamente, con enrojecimiento facial y en la que se reconoce una alteración de los vasos sanguíneos cutáneos. Se desconoce la intimidad de la alteración que genera la enfermedad. Sin embargo, hay una serie de desencadenantes o agravantes conocidos para la mayoría de los pacientes:
  • Cambios bruscos de temperatura (especialmente a ambientes calurosos).
  • Ingesta de comidas o bebidas calientes, picantes y alcohol.
  • Radiaciones ultravioleta (sol, camas solares).
  • Estrés.
La edad de comienzo es variable, aunque en general se inicia pasada la adolescencia.

Existen diferentes grados de la afección. Generalmente se inicia con rubores en episodios de duración limitada (Foto: 01)para luego hacerse constante virtud a dilatación persistente de los capilares cutáneos (Foto: 02 ).

Los momentos de mayor rubor suelen acompañarse de síntomas de calor, incluso, ardor facial.

Algunos pacientes sufren la aparición de lesiones inflamatorias asentando sobre las áreas enrojecidas. Clínicamente, tales lesiones, guardan similitud con las del acné: son poco distinguibles de los clásicos “granos” de acné (Fotos: 03 | 04 | 05 ).

En paciente con rosácea de larga evolución, comúnmente varones, desarrollan los “fimas”. Se observan como engrosamientos de la piel con exageración de los poros. El sitio más común es la nariz dando el rinofima (Fotos: 06 | 07 ). Más raramente los fimas pueden asentar en mentón, lóbulos auriculares, frente.

Independientemente de la gravedad, la rosácea puede acompañarse de compromiso ocular. Estos pacientes tienen inflamación de parpados, ojos irritados etc.

Los tratamientos indicados consisten en productos, locales o generales, que disminuyen y suspenden la inflamación cutánea. Se debe informar al paciente sobre los factores agravantes para así poder evitarlos. Además, las pieles de pacientes con rosácea tienen una marcada sensibilidad a cosméticos, por lo que deben recibir un asesoramiento preciso al respecto.

Es recomendable la consulta al oftalmólogo para detectar el posible compromiso ocular.
Las urticarias se originan por alteraciones del sistema inmune. Son manifestaciones clásicas de alergia.

La lesión que la define es la roncha o habón. Se presentan como sobrelevaciones rosadas o rojas sobre la superficie cutánea y causan intensa picazón
(Foto: 01 ).

Hay diversos tipos de desencadenantes del brote de urticaria. Algunos son:
AGENTES QUIMICOS:
  • Medicamentos.
  • Alimentos.
  • Picadura de insectos.
AGENTES FISICOS:
  • Calor.
  • Frío.
  • Presión.
A su vez las urticarias se consideran agudas cuando tienen un tiempo de aparición menor a las 6 semanas (Foto: 02 ). Son crónicas las que superan las 6 semanas (Fotos: 03 | 04 ).

Es oportuno descubrir el desencadenante origen del brote de urticaria, sin embargo, no siempre es posible. En muchas oportunidades las investigaciones no permiten adjudicar con certeza la sustancia o estímulo físico problema.

Afortunadamente, en la mayoría de los casos la evolución de los cuadros de urticaria son autolimitados y pocos pacientes entran en la fase crónica.

Existe una gama amplia de antihistamínicos que bloquean los brotes de urticaria. En casos más rebeldes es necesario recurrir a la combinación de más de un fármaco. El uso de corticoides se restringe a algunos tipos especiales de urticaria.

Un tipo grave por el riesgo que conlleva es el angioedema. Se trata de un proceso íntimamente emparentado con las urticarias (Fotos: 05 | 06 ). En los angioedemas existe el riesgo que la inflamación ocurra en la vía respiratoria provocando asfixia.
Son episodios de aparición brusca y requieren de atención urgente.
Ciertos componentes de la familia de los virus del papiloma humano (HPV) producen infecciones en área genital y se diseminan vía transmisión sexual. Las lesiones que generan se llama condiloma acuminado.

Son probablemente la enfermedad de transmisión sexual más habitual en occidente.
Afecta genitales externos; es decir: pene (Fotos: 01 | 02 ), vulva (Fotos: 03 | 04 ); y región anal (Foto: 05).

En mujeres puede infectar genitales internos: vagina y cuello uterino.

El HPV genital parece estar involucrado en la generación de tumores en mujeres
, tradicionalmente, cáncer de cuello uterino. Los controles y tratamiento ginecológico evitan la progresión de la infección y su posible malignización.

Para infección por HPV de genitales externos se utilizan los métodos destructivos descriptos para verrugas vulgares y plantares. Además existe una medicación novedosa, de aplicación local, que parece ser eficaz en el control de la infección.

El tratamiento del HPV genital de mujeres requiere de la atención concurrente del dermatólogo y ginecólogo. Este último especialista es el idóneo a la hora de diagnosticar y efectuar tratamientos en vagina y cuello uterino.
El término verruga resulta ambigüo. Es popular englobar bajo la denominación a múltiples lesiones cutáneas. Muchas de ellas de origen y evolución disímil. Desde lunares a lesiones de origen infeccioso. Por tanto es conveniente precisar a que entidad especifica hacemos referencia; dado que sera diferente su origen, evolución y tratamiento.

Las verrugas virales son originadas por el virus llamado HPV o virus del papiloma humano. Son virus muy habituales, afectando a pacientes en diferentes momentos de la vida.
Las manifestación mas común de estos virus es la "verruga vulgar". Aparecen comúnmente en infancia o adolescencia en manos (Fotos: 01 | 02 | 03 | 04 | 05 ). Las verrugas vulgares simulan callosidades de manos, es decir, la infección viral da un engrosamiento de la piel afectada.

Es común que en un breve período de tiempo aparezcan varias lesiones. Algunas de ellas, muestran característicos "puntos negros" (Foto: 06), que son de gran utilidad a la hora de diferenciarlas de los callos.

Se localizan en la mano: palma, dedos, rodeando a las uñas: verrugas periungueales (Fotos: 07 | 08 ). Pueden diseminarse a cualquier localización de piel (Fotos: 09 | 10 | 11 ).

Ocasionalmente, en cara y dorso de manos, la infección puede manifiesta como verrugas planas. Son lesiones de superficie suave, apenas sobreelevadas, presentando coloraciones variables (Fotos: 12 | 13 | 14 ).

Una localización especial, por la molestia que causa, es la plantar. Allí, las lesiones pueden tener 2 tipos de crecimiento: diseminación superficial o "mosaico" (Fotos: 15 | 16 ) y de crecimiento penetrante o "mirmecia" (Fotos: 17 | 18 ).

Las verrugas plantares tienen crecimiento hacia la profundidad, apenas se sobreelevan. Esa disposición genera dolor punzante al caminar, especialmente, en el tipo penetrante. La molestia induce a adoptar modos de caminar para evitar el dolor. Estos cambios caprichosos en la deambulación generan dolores musculares y articulares diversos.

Como las verrugas vulgares, las plantares tienen puntos negros. No es raro que algunos pacientes concurran a la consulta confundiendo la conjunción de dolor punzante y puntos negros con la incrustación de espinas o cuerpos extraños en general. La observación del dermatólogo entrenado discrimina rápidamente ambos procesos.

Las verrugas en general y especialmente las plantares plantean un verdadero desafío a la paciencia por la rebeldía a los tratamientos.

Muchos son los métodos empleados para erradicarlas. Todos se basan en la destrucción de la lesión. Los tradicionales y no menos útiles son: aplicación de ácidos y electrocoagulación. Los más novedosos: criocirugía, láser, etc. Cada uno de ellos tiene ventajas y dificultades.
Los cuidados en los días posteriores a una intervención quirúrgica son de vital importancia para el logro de los mejores resultados.

Es también en ese período donde se ponen en evidencia o producen las infecciones de la herida quirúrgica.
Por tanto es conveniente tener en cuenta algunas pautas para el cuidado del área intervenida:

_ Limpieza de la herida 2 veces al día
con agua oxigenada de entre 5 y 10 volúmenes o alcohol medicinal (según indicación del médico tratante).
La limpieza debe realizarse con algodón o gasa estéril embebida en el desinfectante (alcohol/ agua oxigenada) el tiempo necesario para remover coágulos de sangre presentes en la herida.

_ Aplicación de crema o ungüento antibiótico* luego de cada limpieza con agua oxigenada o alcohol.

_ Debe cubrirse íntegramente la herida con una capa delgada del producto.Al finalizar la limpieza y aplicación del producto antibiótico tapar con gasa estéril sujetando con tela adhesiva hipoalergénica.

_ El primer control de la cirugía se realiza a las 48 horas. En casos de sutura, los puntos se retiran generalmente a las 2 semanas de la operación (excepto indicación del médico).

_ DOLOR INTENSO, INFLAMACIÓN, SUPURACIÓN, SANGRADO O AUMENTO DE TEMPERATURA EN EL ÁREA OPERADA DEBEN SER OBSERVADAS POR EL MÉDICO.
CONSULTE ANTE LA APARICIÓN DE CUALQUIERA DE ESTOS CAMBIOS

*Drogas antibióticas en crema / ungüento de uso habitual: Ácido fucídico, mupiroxina.
CUIDADOS POST PEELING

---< 1 >---

Aplicar tantas veces como sea necesario la crema humectante recomendada mientras se perciba sensación de tirantez cutánea. Si la piel estuviese muy seca se recomienda humedecer con agua tibia y luego aplicar la crema de humectación.
Esta recomendación es de enorme importancia para una recuperación adecuada de la nueva piel. Debe mantener las aplicaciones de cremas humectantes hasta la desaparición de toda la costra.

---< 2 >---

Evitar la exposición al sol o cama solar durante al menos 15 días posteriores al procedimiento.

---< 3 >---

No retirar las costras que cubren la piel de la cara. Las costras deben caer solas con el correr de los días.

---< 4 >---

Los baños con duchas breves y agua tibia no alteran la evolución de las costras. Se debe evitar enjabonar la zona de peeling.

---< 5 >---

Es normal que note la piel tratada inflamada (hinchada o edematizada) durante los primeros 3 días posteriores al tratamiento.

---< 6 >---

Es normal que la superficie cutánea quede enrojecida, por algunos días, posteriores a la caída de las costras. Tal enrojecimiento cederá progresivamente.

---< 7 >---

No esta contraindicado la toma de antiinflamatorios o analgésicos en cualquier período de la recuperación. (P.Ej: ibuprofeno, diclofenac, paracetamol, etc.)

---< 8 >---

Los pacientes con antecedentes de herpes de labio o de otra área facial deben hacer profilaxis del rebrote mediante la ingesta del tratamiento antiviral indicado.

---< 9 >---

El dolor, ardor, inflamación y supuración transcurridos las 72 hs posteriores al tratamiento deben ser evaluados por el médico tratante.
:: Ante cualquier circunstancia no dude en consultar ::

Nutrición . Trastornos Alimentarios

Son enfermedades en las que la persona se obsesiona con la comida y con su imagen corporal.

Los desórdenes más comunes son la Bulimia Nerviosa (atracones con purga), la Anorexia Nerviosa(ayuno autoimpuesto) y el desorden de comer por atracones.
La Anorexia Nerviosa es más común en mujeres jóvenes, pero puede afectar a cualquier edad. Este desorden comienza con una excesiva preocupación por el peso, la realización de dietas restrictivas, llegando hasta ayunar completamente y una distorsión importante de la propia imagen corporal (se ven más gordas, aún cuando estén extremadamente delgadas).

En contraste la persona con Bulimia Nerviosa sufre atracones (consume grandes cantidades de comida en forma compulsiva en un corto período de tiempo). La mujer argentina, sobre todo en las grandes ciudades, está sometida a modelos de belleza muy exigentes. Cuando esto no está contrarrestado con lazos afectivos sólidos y la mirada externa es lo único que nutre la autoestima, se puede llegar a extremos como la bulimia y la anorexia.

"No está mal ocuparse de la imagen, lo peligroso es cuando se vuelve una obsesión"
Existen diversos tipos de enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial, enfermedad arterial coronaria, accidente cerebro vascular, etc.
Según la Organización Mundial de la Salud, este tipo de enfermedades, causan 12 millones de muertes en el mundo cada año y representan la mitad de todas las muertes en los Estados Unidos y otros países desarrollados. Las enfermedades cardiovasculares también son una de las principales causas de muerte en muchos países en vías en desarrollo.

Gracias a muchos estudios, los investigadores, han descubierto ciertos factores que desempeñan un papel importante en las probabilidades de que una persona padezca una enfermedad del corazón. Se los denomina factores de riesgo.
Algunos factores de riesgo pueden cambiarse, tratarse o modificarse y otros no. Si una persona tiene más de un factor de riesgo, sus probabilidades de padecer una enfermedad del corazón son mayores. Y si tiene varios factores de riesgo, las probabilidades aumentan aún más. El control del mayor número posible de factores de riesgo mediante cambios en el estilo de vida y la administración medicamentos, de ser necesarios, puede ayudar a reducir el riesgo cardiovascular.
La obesidad es hoy la enfermedad crónica no transmisible mas frecuente en el mundo occidental. Por ello y porque es un factor de riesgo para la aparición de otras complicaciones como: diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, apneas del sueño y  algunos tipos de cáncer; la obesidad representa un importante problema de salud pública.

Aquí, en la Argentina y en todo el mundo, la obesidad está incrementando su incidencia, especialmente en los niños. Los chicos cada vez tienen más exigencia escolar, almuerzan en el colegio generalmente comida “chatarra”, cuando llegan a sus casas, lo más común es que sus padres no estén y la merienda queda a cargo de la empleada doméstica. Sumado a esto, el exceso de televisión y video juegos, no deja lugar para la actividad física.

La obesidad es una enfermedad causada por múltiples factores:genéticos, ambientales, sociales, psicológicos, personales, etc.
Esos kilos demás que el individuo va ganando, significan mucho más de lo que se puede ver a simple vista; se come mal, por aburrimiento, por angustia, por alegría, por ansiedad, por malas relaciones personales con el medio que lo rodea. El problema es mucho mas complejo de lo que uno se puede llegar a imaginar. Por ello, la gordura y los demás trastornos alimentarios, no se solucionan simplemente con una dieta, es necesario escuchar al paciente, conocerlo. Saber en que trabaja, como se compone su grupo familiar y como se relaciona con cada uno de ellos; que hay de su familia de origen, si está casado; si tiene amigos..... Si su problemática es muy compleja, es adecuado solicitar la interconsulta psicológica. En pocas palabras, ver que encierran y esconden esos kilos demás, cada persona es totalmente distinta a otra, cada persona es única, es por ello que el tratamiento alimentario, debe ser personal.

Uno de los métodos para evaluar la obesidad es el Índice de Masa Corporal (IMC), el cual es un criterio científico que relaciona el peso con la altura del individuo:

IMC= Peso (kg)/ Altura x Altura en mts


Si este índice es mayor a 25 hablamos de obesidad.


Con respecto al tratamiento a seguir, yo siempre les hablo a mis pacientes de Plan Alimentario (PA), no me gusta usar la palabra dieta, porque suena a restricción. Si bien en el PA, va a haber alimentos que no se puedan consumir, creo que hay que llegar siempre a un acuerdo con el paciente. Dicho plan será efectivo en tanto se adecue a los gustos, hábitos, trabajo y actividad del individuo. Debe ayudar a modificar conductas alimentarias inadecuadas, pero siempre adaptándolo a la persona y no al revés; de lo contrario no se puede mantener en el tiempo. Se puede hacer la dieta de la luna o de 600 calorías por un tiempo, pero no a muy largo plazo.
Para más información, visítanos en:

Cirugía Plástica y Reparadora

Por favor, consulte sobre este tratamiento.
Gracias.

Estética Corporal

La celulitis, conocida médicamente como PEFE (paniculopatia edematosa fibroesclerosante) es un proceso muy frecuente en el sexo femenino.

Es, principalmente, un padecimiento estético, sin embargo, en muchos pacientes se acompaña de dolor, pesadez, calambres nocturnos.

Parece originarse en alteraciones en la microcirculación del tejido subcutáneo, donde se genera un estancamiento circulatorio. La rémora circulatoria favorece la acumulación de líquidos y toxinas que en el curso del tiempo promoverán la fibrosis (aumento desordenado de colágeno) del tejido adiposo subcutáneo. De este modo, se forman consolidados adiposos a modo de nódulos que arrastran la piel que los cubre. Esa tracción se objetiva en las clásicas depresiones o “poceado” de la celulitis.

Se postulan los siguientes factores predisponentes:
  • Sexo femenino.
  • Herencia..
  • Raza.
  • Factores hormonales.
  • Sedentarismo.
  • Alimentación.
  • Stress.
  • Alteración circulartoria veno-linfática.
El sobrepeso u obesidad no es una causa específica de la enfermedad. Muchas mujeres delgadas padecen celulitis, sin embargo, los kilos excedentes hacen más evidente el problema.
Existen diversas escalas para medir la gravedad y tipo de celulitis.
Básicamente hay 3 tipos distintivos que son:

El tipo edematoso afecta principalmente a muslos en adolescentes. Hay pérdida de las formas redondeadas. Espontáneamente se observa la típica “piel de naranja”. Las pacientes sufren de pesadez y dolorimiento. Condiciona a la aparición de varices.
El tipo compacto se observa en mujeres jóvenes de buen físico, generalmente deportistas o bailarinas, cuyos tejidos son firmes y bien tonificados y sin edemas, lo que dificulta su localización. Sin embargo es evidente que por medio de la prueba del pellizco suele aparecer la piel de naranja y se palpan nodulaciones  dolorosas.
La piel en las áreas comprometidas es más fría.
Las ondulaciones no cambian con el movimiento corporal.
Hay tendencia a moretones y estrías.
La forma flácida es típica en personas sedentarias o aquellas que alguna vez fueron activas y ya no las son. También se presenta en personas que han sido sometidas a distintos tipos de tratamiento, en donde han subido y bajado de peso bruscamente.
El tejido es esponjoso al tacto y “flota o cuelga” con los movimientos corporales.
Para cada tipo de celulitis existen modalidades de tratamiento específico. Sin embargo hay medidas higiénico-dietéticas que se deben recomendar a todas las formas de celulitis:
Adecuación del peso
Ejercicio físico
Alimentación pobre en grasas e hidratos de carbono
Supresión de: tabaco, alcohol
Normalización del transito intestinal
Regular el estrés
Desde la aplicación de emulsiones con diversos extractos vegetales, a tratamientos con sofisticados equipos, existe una variada oferta de recursos que serán elegidos para cada paciente y afección particular.
Son masajes realizados con técnicas especiales orientadas a promover el drenaje del edema, es decir, la acumulación de de líquidos en piernas, muslos, glúteos.

Este defecto es muy común en mujeres que cursan diverso grado de celulitis, sobrepeso, ingesta de anticonceptivos, enfermedad venosa, etc.
Los masajes tiene el objetivo de encaminar los líquidos a través de los vasos linfáticos hasta las venas inguinales, que por esta vía, serán eliminados por el sistema urinario.

El escurrimiento de líquidos no solo favorece aspectos estéticos sino que mejora la nutrición o “trofismo” cutáneo.

La piel sin edemas recupera elasticidad.
Los pacientes recién iniciado el tratamiento objetivan la desaparición de pesadez y aun dolores de miembros inferiores.
Diversas cirugías dejan tras de si intenso edema e inflamación de los tejidos implicados y circundantes.

La indicación de drenaje linfático en tales localizaciones restablece el correcto drenaje de fluidos extravasados (líquidos que  escapan de los vasos sanguíneos y generan hinchazón de los tejidos).

El drenaje promueve una más rápida y satisfactoria cicatrización, además de un  mayor confort y reestablecimiento de la estética en el  post operatorio.

Algunas cirugías como las de mama, cuando se intervienen ganglios axilares, dejan lesión crónica de las vías de drenaje del miembro superior. Se establece de este modo  un edema crónico al cual  es necesario tratar.

El drenado de esos líquidos favorecidos por un  masaje adecuado mejora notablemente la movilidad y recuperación del área y miembro  involucrado. Además de la  mejoría estética, al restablecer la simetría del miembro afectado.
Las estrías son producto de la ruptura del tejido dérmico. La dermis es la capa cutánea donde hay mayor concentración de fibras de colágeno y elásticas. La flexibilidad y elasticidad de la piel depende de una correcta estructuración dérmica.

El estiramiento que soporta la piel durante el embarazo, adolescencia y encircunstancias como el aumento repentino de peso dará como resultado verdaderos desgarros de la dermis que se traducirán en estrías.
Existen factores, posiblemente genéticos, que condiciones a algunas personas a tener mayor proclividad de padecer estrías.

Son más frecuentes en el sexo femenino, tal vez,  por efecto del influjo hormonal.
Los corticoides, cuando son administrados en forma crónica y a dosis altas, generan un número considerable y diseminado de estrías. Del mismo modo aparecen estrías cuando son aplicados localmente corticoides potentes y por tiempo prolongado, especialmente en área de pliegues.
Las estrías inducidas por corticoides son más notorias que las habituales dado su mayor tamaño y profusión. Tienen color rojo-violáceo, que es más intenso y persistente que en las estrías de otras causas.

Hay localizaciones típicas en la aparición de estrías:

. Embarazo: abdomen y mamas.

. Adolescencia: glúteos, parte alta de muslos, cara interna de brazos y región lumbar. En niñas, además, pueden aparecer en mamas.

La estría se inicia en pequeños líneas rosadas y pruriginosas. Al cabo de semanas los trazos aumentan en longitud y ancho, tornándose rojas.
Durante meses o años el color rojo va debilitándose hasta que finalmente adquiere un color más claro y brillante que la piel sana circundante. La piel sobre estrías antiguas es fina y replegada.

Se han ensayado múltiples tratamientos para hacer desaparecer las estrías. Al presente no existe tal método. Sí es posible la mejoría del aspecto.

Algunos tipos de peeling y la aplicación de ácidos derivados de la vitamina A inducen la remodelación del colágeno y fibras elásticas lesionadas. Además resuelven en menor tiempo el tinte enrojecido, característico de las estrías más recientes.
Son masajes que remueven tejido adiposo, especialmente en áreas de adiposidad localizada.Los clásicos acumulo adiposos en laterales de muslos tipo “pantalón de montar”, las acumulaciones en cara interna de muslos, abdomen en el post parto, etc., son padecimiento de muchas mujeres.

El masaje reductor con la aplicación de sustancias lipolíticas, e incluso, vendas frías constituyen el primer paso en el tratamiento de estas adiposidades.
Otros tratamientos como: mesoterapia, utilización de diversos aparatos o métodos quirúrgicos como lipoaspiraciones constituyen tratamientos más complejos para los cuales, tanto el masaje reductor, como el drenaje linfático, son complemento ideal.

Cosmetología

Son maniobras que favorecen e intensifican el drenaje de líquidos que ocurren en procesos inflamatorios de diversa naturaleza. Los tejidos inflamados tienden a “hincharse” virtud especialmente al acumulo de líquidos. Tal estancamiento hace lenta la remoción de sustancias tóxicas y retrasa los procesos de reparación.

Enfermedades como rosácea, acné o en post operatorios diversos se benefician de estos tratamientos modificando beneficiosamente la evolución.

Además, el drenaje linfático cobra protagonismo creciente como tratamiento previo a la cirugía. Ha sido cabalmente probada una rehabilitación más acelerada y con mejor cicatrización en los pacientes que cumplieron un plan de tratamiento de drenaje linfático antes de la intervención.
Belleza y salud son aspecto indisolubles del órgano cutáneo.

La higiene es una disciplina que hay que inculcar al semejante desde la niñez.

El mantenimiento de una higiene cutánea adecuada forma parte de la salud y previene la aparición de enfermedades.

La piel es asiento de un sinnúmero de gérmenes que constituyen la “flora cutánea”. El crecimiento exagerado o la aparición de determinados gérmenes condicionan la aparición de enfermedad. Una correcta higiene solventa esos cambios que deterioran la salud cutánea.

La cosmiatría permanece en continua evolución adoptando las últimas técnicas y productos fruto de la investigación dermatológica.

La higiene cutánea o limpieza de cutis es específica para cada tipo de piel o enfermedad: cutis dañado por sol (fotoenvejecido), seborreico, seco, acneico etc.
Las pieles acneicas se benefician especialmente del tratamiento cosmetologico.
La secreción sebácea exacerbada, la aparición de comedones o “puntos negros” y lesiones inflamatorias logran notable mejoría gracias al tratamiento en el gabinete de cosmiatría. Son complemento indispensable del tratamiento dermatológico.
Se considera al envejecimiento cutáneo como un conjunto de señales desagradables debidas al paso del tiempo. Entre ellas la pérdida de la belleza. La prevención ocupa un lugar primordial y es una tarea multidisciplinaria.Los tratamiento de humectación e hidratación son fundamentales para mejorar de la piel su aspecto opaco, marchito, áspero y con visibles arrugas. La aparición de arrugas no tiene una sola génesis, ni una correspondencia necesaria con el paso del tiempo, ni con el tipo de cutis. Las pieles secas pierden las características de elasticidad y flexibilidad.Para pieles más secas son efectivos los tratamientos humecto-nutritivos: las maniobras manuales a modo de masajes revitalizantes activan la circulación sanguínea y logran mantener un adecuado tono y firmeza muscular. Sumado a ello se utilizan cremas y productos específicos, que en conjunción a los masajes, aseguran una mejor nutrición de los estratos cutáneos.
Son descamaciones inducidas por la aplicación de sustancias ácidas o abrasivos físicos que promueven la eliminación de las capas más superficiales de la piel. Mediante este proceso se logran revertir manchas y arrugas delgadas. La piel recobra brillo y transparencia apareciendo mas joven.

Pueden ser complemento de la limpieza de cutis cuando es necesario incidir en estratos cutáneos más inferiores o promover la extracción de puntos negros muy compactados.
Estos peeling al ser superficiales generan ligero enrojecimiento y descamación posibilitando la incorporación inmediata a la actividad cotidiana. Pueden realizarse en cualquier época del año.

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